Este campeonato lo ganó un Gladiator
José Carlos Aranaz. 5 de Abril de 2006

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“a mi señal, ira y fuego”

Para los que somos aficionados (= no profesionales) al ajedrez, ganar un campeonato oficial es algo especial. No se parece en nada a ganar un torneo, abierto o cerrado. No es el premio o la copa lo que cuenta. Es una sensación diferente... Cuando gané a Sergio Díaz Castro y me convertí en el campeón individual de Sevilla 2006, se me vinieron a la cabeza recuerdos que creía perdidos para siempre.

Mi primer recuerdo ajedrecístico fue el de 2 jugadores enfrentándose en un Campeonato por equipos de Cádiz, en Algeciras. Se enfrentaban Custodio (La Piñera) y Tarrío (Casino). Mi padre era aficionado y yo lo acompañaba. Meses más tarde empecé a jugar con 13 años. Mi primer club, el Casino de Algeciras. Mi primera competición, el social del club (segunda categoría). Hice +11 =1 –1 y ascendí. Pero mi juego era muy simple. 

Y entonces surgió mi segundo torneo: el Campeonato de Cádiz Juvenil. Se jugaba en Algeciras, año 1976. Romero y Nogueroles participaban clasificados por Cádiz. Y Tarrío por Algeciras. Como club anfitrión, el Casino aportaba un jugador adicional. ¡Era yo! Estaba aterrado. Pensaba que me machacarían en pocas jugadas, mis conocimientos eran básicos. Salía bien de la apertura, tenía mejor posición (o eso creía) y como no sabía seguir y tenía miedo de equivocarme, ofrecía tablas. Así con cada uno. Y de repente, quedó eliminado Romero. Y luego Nogueroles. ¡Quedábamos Tarrío y yo! En la partida decisiva, superé el control de tiempo y estaba mejor (¿la tenía ganada?). Entonces llegó el aplazamiento. Yo no sabía qué era eso. Me explicaron lo de la jugada secreta. Mi rival estuvo analizando líneas con su padre. Yo me fui a casa a comer. Y al volver jugué las malas una detrás de otra para terminar perdiendo pasadas más de 100 jugadas. Hasta entonces, todo había ido saliendo tan bien que me fui ilusionando con la posibilidad de quedar campeón de la provincia. Y cuando más grande era el globo, explotó. Lloré y lloré de una manera desconsolada y para intentar arreglarlo; Tarrío me dijo que iba a abandonar al reanudarse la partida, pero viendo que no hacía las ganadoras aguantaba... hasta que ganó él. Lejos de animarme su comentario, me hundió más en mi desconsuelo.

Por entonces no existían las categorías benjamín, alevín, infantil o cadete. Sólo existía el juvenil. Tampoco existía el autonómico. Del campeonato provincial se saltaba directamente al nacional. En el club escuchábamos maravillas de lo que acontecía allí. Día tras día nos enterábamos de lo que habían hecho unos y otros. Y progresábamos observando las partidas del que había ido al campeonato. Era tema de conversación durante meses.

Así que los provinciales eran un sueño. En los pocos en los que pude participar, siempre luché con ahínco, pero nunca lo gané.

Viviendo en Sevilla, tuve ocasión de jugar una vez el Campeonato Individual de Sevilla. Se disputó en Camas, año 1993. Ganó Terán y yo quedé entre los 5 primeros. El mejor recuerdo que tengo de ese campeonato fue mi victoria cuando me enfrenté con él a mitad del torneo. Y ahí se acabó mi historial de oportunidades en campeonatos oficiales de provincia.

Hasta que llegó este año. 2006. Amalia ya juega al ajedrez. Su rápido progreso le ha permitido conseguir Elo Nacional, por lo que es una buena oportunidad de foguearse en un campeonato tan interesante como el Provincial. Así que decido jugarlo. Y al ver el listado de participantes, siento que puedo luchar por estar arriba. Así comienza una historia muy especial.

PRIMERA RONDA.

Mi rival no se presenta. Gano por incomparecencia. ¡Qué poco me gustan esas victorias! Lo que más me gusta es jugar al ajedrez, competir, sentir al adversario enfrente e intentar ganarle. En fin, habrá que esperar a la siguiente. (+1 =0 –0)

SEGUNDA RONDA.

Me enfrento, con blancas, a José María Martínez. Resultado: 1-0. Ya nos conocemos, pues ambos hemos jugado los 2 últimos años el campeonato local de Gines, donde ambos vivimos. Un jugador elegante. Varios momentos críticos de la partida: Mi ventaja de desarrollo me permite romper la partida mediante un ataque en el flanco de rey que comienza así:  16. g5 (diagrama 1), hxg5 17. Txg5, Ce4 18. Te5 Dh4 19. Axe4 Txe5 20. dxe5

Diagramas1 y 2

El remate implica el siguiente sacrificio: 35. Cxg6+! (diagrama 2), fxg6 36. Txg6, Df7

Diagrama 3

El momento del abandono: 37. Dd6+ (diagrama 3). Si 37. ..., De7 38. De5!! (+2 =0 –0)

TERCERA RONDA.

Me enfrento, con negras, a Roberto Pérez. Resultado: ½ - ½. Compañero de club en el Alekhine Espartinas, hemos vivido muchas historias juntos los 2 últimos años en los Campeonatos de Andalucía por Equipos. Conocemos perfectamente el repertorio del otro. La apertura no sorprende a ninguno, ambos jugamos lo que conocemos. Un duelo apasionante.

Una vez completada la apertura, las blancas tienen la ocasión de reforzar su posición (diagrama 4) protegiendo el rey mediante 17. Rb1. En lugar de hacerlo, la partida siguió  17. Af4, a lo que respondí con un sacrificio temporal de dama: 17. ..., Dxf4!! 18. Dxf4, Ah6 19. Dxh6 Txh6 20. e5, entrando en un complejo final de torres y piezas menores.

Diagramas 4 y 5

Más adelante, las negras tienen la posibilidad de seguir manteniendo la presión en el final de torres resultante (diagrama 5), jugando 39. ..., Tcb4! 40. Rc2, T8b5 ! 41. Ta7, Rd5! 42. Td3, Re4!. Sin embargo, la partida siguió: 39. ..., Tc5?! 40. Ta4!, Td8 41. Td3, Tcd5 42. Tc4+ Rb5, resultando imposible la progresión del rey negro hacia el centro y flanco de rey rival.

Diagrama 6

El momento del empate: 48. Tc4 (diagrama 6). Si el peón negro en d4 cae, entonces el peón blanco en g3 también.(+2 =1 –0)

CUARTA RONDA.

Me enfrento, con blancas, a Manuel Sánchez del Prado. Resultado: ½ - ½. Otra vez un compañero de club. Nos conocemos bastante menos, pero ese “parentesco” tiene una carga psicológica importante. Hasta ese momento, Manuel estaba apuntando fuerte, en la primera ronda le había arrancado unas tablas a Galván.

El último movimiento de las negras, 13. ..., Cg4 (diagrama 7) permitía a las blancas la siguiente maniobra: 14. cxd5!, cxd5 15. Cxg4, fxg4 16. Axe4, dxe4 17. Dxe4 ganando un peón a la vez que conservaba la iniciativa. En lugar de hacerlo, la partida siguió  14. Cxg4.

Diagramas 7 y 8

Después de 14. ..., fxg4 (diagrama 8) nuevamente tenía la oportunidad de seguir 15. cxd5!, cxd5 16. Axe4, dxe4 17. Dxe4 volviendo a la ventajosa posición anterior. No fue así y la partida siguió 15. Axe4, dxe4 16. Dxe4 Af5 17. De5 y el negro tiene contrajuego por el peón.

Diagrama 9

Tras 17. ..., Dh4! (diagrama 9), las negras tienen suficiente contrajuego por el peón: todas sus piezas están cargadas de energía (excepto la torre a8 que pronto se incorporará al juego) mientras que las mías se limitan a animar a la dama (expuesta) desde la barrera (de peones). En el final de alfiles contrarios, el negro es muy superior y apunta al rey. Y además existen amenazas tácticas inmediatas. Ante ese panorama, ofrecí tablas que mi rival aceptó. (+2 =2 –0)

QUINTA RONDA.

Me enfrento, con negras, a José Rodríguez Hernández. Resultado: ½ - ½. Un joven jugador de Dos Hermanas que jugó una gran partida (y un gran torneo). Reconozco que me confié al ver su Elo. Grave error. Tuve la fortuna de explotar su inexperiencia en los finales.

Las negras tienen peón de ventaja pero la demostración combinada de torres y dama blanca en el flanco de rey requieren una defensa muy precisa. Tras 28. De4 (diagrama 10) las negras tendrían que haber proseguido con 28. ..., Rh8! 29. Tf6, Td4 30. Dc6, Tf4! 31. Dc5 Td8, activando todas las piezas y conservando los peones del flanco de dama. En lugar de hacerlo, la partida siguió 28. ..., Rg7?! 29. Tf6, Dh6 30. Db7! Rg8 31. Dxa6 recuperando material y conservando la iniciativa.

Diagramas 10 y 11

En el final de torres resultante las blancas tienen 2 peones ligados muy fuertes. Pero su rey avanza precipitadamente, 46. Re4? (diagrama 11) y los peones caen: 46. ..., Txa3! 47. Td5+, Re6! 48. Txe5+ Rf6! 49. Txa3 Txb4+ 50. Rf3 Rxe5. La maniobra correcta era 46. Td3+, Re6 47. Tc6+, Re7 48. Re4!, con ventaja.

Diagrama 12

Resulta imposible progresar con el rey o el peón, por lo que acordamos tablas. Mi rival se quedó con la miel en los labios y yo respiré tranquilo. Increíble, ¡3 tablas consecutivas! (+2 =3 –0)

SEXTA RONDA.

Me enfrento, con blancas, a José María Gómez Feria. Resultado: 1-0. Todo un caballero. Accedió a que adelantáramos la partida porque yo tenía que estar el fin de semana en Calpe por una concentración de Amalia con la FEDA. Gracias una vez más por el detalle. Los grandes campeones se demuestran dentro y fuera del tablero y tú lo eres. Al terminar, tras los análisis de rigor, regresamos a Sevilla charlando animadamente sobre campeonatos históricos.

Durante la apertura, varias imprecisiones han puesto al negro en una posición difícil por falta de desarrollo. Tras 15. 0-0-0!? (diagrama 16), había que jugar 15. ..., Dg4 16. Cxf4 Ah6 17. g3, Dxe6 18. Ab5, Df5 19. Dc4 con iniciativa blanca. Se jugó 15. ..., d6?, a lo que siguió 16. Da4, Rd8 17. Ced4 con ataque decisivo.

Diagramas 16 y 17

Después de 23. ..., Rb7 (diagrama 17) las blancas podían rematar espectacularmente: 24. Cd8+, Dxd8 25. Dxa7+, Rc6 (si 25. ..., Rc8 26. Da8+, Tb8 27. Dc6 seguido de mate) 26. Cd4+, Rd5 27. Da5+, Rc4 28 b3+ seguido de mate. Opté por una línea más lenta: 24. Dxa7+, Rxc6 25. Cd4+, Rd5 26. Da5+, Dc5 27. Cb3+ ganando la dama.

Diagrama 18

El final es desesperado. Las negras parecen no haber desarrollado su flanco de rey (aunque el caballo negro llegó hasta e4 para volver a casa). Vuelvo a la senda de las victorias. (+3 =3 –0)

SEPTIMA RONDA.

Me enfrento, con negras, a César Gallardo. Resultado: 0-1. ¡Tercer duelo entre Alekhines! ¿Serán otra vez tablas? César venía muy fuerte y estaba dispuesto a acabar conmigo sin contemplaciones. Tuvo la ocasión pero se confió y yo no perdoné.

Las blancas han ganado un peón y tienen las mejores perspectivas, pero su dama está mal situada, por lo que requiere una especial atención. Tras 31. ..., Te7 (diagrama 19) tenían que transformar una ventaja por otra, mediante 32. Cxc8!, Txc8 33 Cf3, eliminando las amenazas sobre su dama y poniendo en juego su caballo. En su lugar, siguió 32. Ce4?, b6 33. Tf3? Aa6!, cerrando el lazo a la dama.

Diagramas 19 y 20

En este final, después de 46. Cf3 (diagrama 20) el negro puede cambiar torres mediante 46. ..., Tc2+ 47. Txc2, Dxc2+ pero es difícil progresar con la dama frente a los 2 caballos, por ejemplo 48 Rg1, h6 49. Rf1, Rf8 50. Rg1, Re7 51. Cf3 Rd8. El plan negro consistió en conservar la torre y explotar la octava fila: 46. ..., Tc1 47. Tg2, Dc6 48. Cg5, h6 49. Cge4, Te1 50. Cd2, Dc1.

Diagrama 21

Una vez en la octava, el efecto multiplicador torre+dama combinado con el control de diagonales de la dama permite encontrar el golpe táctico que liquida la posición. Nueva victoria. (+4 =3 –0)

OCTAVA RONDA.

Me enfrento, con blancas, a Manuel Carrabeo. Resultado: 1-0. Ambos sabemos que la partida será a muerte, porque ambos sabemos que tenemos que ganar, porque ambos sabemos que es nuestra oportunidad para luchar por el campeonato.

El blanco ha aprovechado la ventaja de desarrollo durante la apertura para presionar el flanco de rey. El peón g es débil y la última jugada negra 23. ..., Td6?! (diagrama 22) permite transformar esa presión de la siguiente manera: 24. Cf4, Da5 25. Db3, Db5 26. Dxb5! axb5 27. h4!, ganando el peón g a continuación sin ceder la iniciativa.

Diagramas 22 y 23

El caballo blanco es intocable en f4 por lo que el peón en h5 es una cuña muy molesta. Las 2 torres blancas se han infiltrado por la octava fila y las negras se sienten acorraladas, por lo que deciden entregar la calidad por el caballo y el peón. A 44. Ta8 (diagrama 23) siguió 44. ..., Thxh5!? 45. Cxh5+, Txh5 46. Tg2, b5 47. Ta1, Th3 48. Tag1, Ad5!? con idea de crear una fortaleza... que resultó insuficiente.

Diagrama 24

En su momento, el blanco transformó la ventaja de calidad eliminando el alfil negro, con ganancia de peones y rey más activo. El negro esperó a que el peón d se transformara en dama para abandonar. ¡Tercera victoria consecutiva! (+5 =3 –0)

NOVENA... Y ULTIMA RONDA.

Me enfrento, con negras, a Sergio Díaz Castro. Mesa 1. Resultado: 0-1. ¡¡¡campeón!!! Sergio era, indudablemente, el favorito. De salida, n.º 2 del ranking (yo, el n.º 24). Durante todo el torneo arriba. Ventaja de medio punto antes de empezar la partida. Las tablas casi le valen (cuando Galván hace tablas, desaparece el casi). Y lleva las blancas. ¿Qué más se podía pedir?

Las negras realizaron un sacrificio dudoso durante la apertura y los 2 peones blancos en a y b resultan ahora muy peligrosos. Pero las negras han preparado un truquito viendo que las blancas jugaban naturales sin un plan preciso. Tras 25. e5?!, (diagrama 25) las negras recuperan el peón mediante 25. ..., cxd4! 26. exd4, Tc8! 27. Df3, Txa5.

Diagramas 25 y 26

La dama blanca parece amenazadora, pero está atrapada y se amenaza cazarla con Ag7. La partida sigue 39. Tf1 (diagrama 26), Ag7 40. Df3, Dxc6! 41. Dxf7+, Rh8 42. Tc1! Da8! 43. Tc5?!, Tf8! (preparando otro truquito) 44. Dxe6, Cxd4! 45. Cxd4, Da1+ 46. Rh2, Dxd4 47. Txd5, Df4+ con diveras líneas ganadoras.

Diagrama 27

El alfil moderno anula cualquier tentativa de jaque continuo y el rey negro no tiene escapatoria. Victoria final. (+6 =3 –0)