La primavera y sus alegrías.
Réplicas y otras maldades acerca de la crónica publicada en Novedades el 26 de Marzo de 2006

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QUE NO CUNDA LA MALEDICENCIA (26/03/2006 23:47)

A pesar de la pérdida de contacto, por motivos familiares, con los señores socios de tan digno club ajedrecístico, no me gustaría pasar por alto una información que, entiendo, pudiera ser relevante para todos. Ante la nota redactada por nuestro otrora presidente, D. Pedro Torres Maesso, sobre sus alegrías primaverales quisiera aclarar que su amado hijo, que antes se levantaba a las siete y ahora se levantará a las ocho (sic), es un gran sevillista con costumbres austeras dignas de encomio propias de tan noble talante. Además añadiría, por último, que de esta manera su alegría, D. Pedro, será doble porque así su digna familia podrá contentarse también por el triunfo del Sevilla F.C. ante el Valencia.

Un saludo afectuoso de Rafa Cremades

Pdta. 1: Enhorabuena a Aranaz y un saludo a todos, en especial al nuevo presidente, D. Enrique Herrera, que sufre de la misma melancolía primaveral que el anterior, supongo.

Pdta. 2: Señor Webmaster, apelo a su sentido del honor y al imperativo categórico kantiano para que sitúe esta nota donde crea más oportuno.

Re: QUE NO CUNDA LA MALEDICENCIA (27/03/2006 9:35)

Por alusiones

1º. El Sr. Cremades, desaparecido en combate (no digo que justificadisimamente y aprovecho Rafa para desearle mejoria a tu suegra) desde las últimas y agónicas jornadas de Liga donde el equipo de 2ª a pesar de su ausencia consiguió el ascenso a 1ª , e igualmente ilocalizable para el trascendental partido amistoso contra las Escuadras Aliadas así como para la posterior y tradicional toma de garbanzos... aparece ahora, justo ahora, para intentar empañar la heroicidad bética de ganar en Villarreal (primera vez que el Betis después de -a mi me parecen- muchos años gana dos partidos seguidos). Y si el arbitro perdonó un penalty en el último segundo del partido en contra del Betis para no terminar de cargarse a un todavia más desaparecido Don Manué, me parece que Rafa podría tambien pasar por alto mi alegria primaveral y no decir las cosas que está diciendo, propias de la falta de corazón característica del sevillista.

2º. Es cierto que mi hijo pequeño, el que no juega al ajedrez ni es obediente y no nos deja dormir y no me come y le pega e incordia a su hermano mayor, el bético, el campeón... tiene sintomas de sevillista, fruto de la publicidad engañosa que ejerce dicho club al ir a las escuelas y regalarle una camiseta del sevilla a todos los niños. Y además a los que ven más traviesos les dicen que no se la quiten ni para dormir, cosa que mi Angelito sigue a pie juntillas. No obstante ya tenemos cita con el médico.

3º. El Sr. Herrera, exhibió su carné del club de las trece barras como tarjeta de presentación para optar a la candidatura de Presidente.

4º. El sr. Webmaster ya ha tirado a la papelera su nota, Sr. Cremades

Un cordial saludo. Pedro Torres

ACLARACIÓN DEL WEBMASTER (27/03/2006 15:38)

Sr Cremades: Ni el honor, ni la casta, ni el coraje, virtudes que no practico y apenas conozco, podrían inducirme a publicar las líneas precedentes. En cuanto al imperativo catégorico kantiano, la verdad es que me ha tocado el corazón, mejor dicho la razón, y no he tenido más remedio que acceder a su petición.

Sr Torres: Su comentario del punto 4º no sólo es falso, además es mentira, y por si fuera poco imposible, pues carezco de soporte tangible a lo que pueda llamarse nota. No debería emitir juicios equivocados, o el imperativo categórico nublará su conciencia y le privará del sueño.

En cualquier caso, que no sirva de precedente la publicación de estas réplicas para otras posteriores relativas a otras crónicas. Me reservo el derecho de no publicar cualquier posible respuesta que atente contra las más elementales normas de educación, entendiendo por elementales normas de educación, "mis" normas de educación. Con el tiempo se habilitará un foro automatizado, o similar, en el que podrán despedazarse sin que yo, hombre de paciencia infinita al que no gustan las polémicas, me vea inmiscuido en sus alergias primaverales.